Información para conductores
Por tu seguridad y la del resto de los ocupantes del coche, debes ir preparado para todo. Es recomendable que cambies a neumáticos de invierno. Pero si no te es posible, debes haber revisado que están en buen estado y asegurarte de que llevas cadenas en el coche, de la medida adecuada. Pero no es lo único que deberás llevar en tu kit de emergencia.
Lo primero que debes tener en cuenta es que el kit de emergencia para el invierno debe ir en el maletero. Los objetos sueltos por el habitáculo son un peligro, puesto que en caso de accidente saldrían disparados como un misil. No ocupará mucho espacio y no pesa mucho, por lo que no tendrás problema.

Un buen kit de emergencia llevará: pinzas para la batería, una rasqueta para quitar el hielo de los cristales, una manta (que debería ir envuelta en plástico o en una bolsa impermeable), guantes, una linterna, un GPS o móvil con batería y si te es posible, un mapa de carreteras actualizado. También es recomendable que lleves agua y algo de dinero en efectivo.
No olvides tampoco revisar que llevas rueda de repuesto o el kit anti-pinchazos, luces de recambio, triángulos para señalizar emergencias o averías y chaleco reflectante. Si no tienes alguno de estos elementos, puedes comprarlo en tiendas especializadas o en grandes superficies. Ya se ofrecen pequeños kits con todo lo que necesitas en caso de emergencia.
Fte:motor.mapfre.es

conductores y peatones no se atropellen unos a otros. En el norte de Holanda, en Frisia (640.000 habitantes), existen ciudades así. Esta filosofía está denominada ‘Espacio compartido’ (Shared Space) e ideada por el experto en tráfico holandés Hans Monderman y se llevó a la práctica en cinco países de la Unión Europea entre 2003 y 2008.
público fuerza a la gente a ser social y el contacto visual es parte de ese comportamiento social de las personas. Se puede comprobar en el centro de la ciudad de Drachten (50.000 habitantes), en una transitada glorieta a donde los usuarios llegan, se miran y pasan ordenadamente. Sin señales que les otorgaran el paso. “Ahora es un lugar agradable, más seguro y con más capacidad. Los semáforos eran el problema”, señalaba Monderman paseando orgullosamente por ‘su creación’.






